
21. POSTURA DE LA TORSIÓN
TÉCNICA
Siéntese en el suelo con las piernas juntas, estiradas y con la columna erguida.
Flexione la pierna izquierda, aproximando el muslo al abdomen y pásela por encima de la derecha.
Coloque el pie izquierdo junto a la cara externa del muslo derecho tan arriba como pueda. El pie debe permanecer paralelo al muslo, con la planta en el suelo.
Pase el brazo contrario a la pierna flexionada por encima de dicha pierna, presionando el muslo contra el estómago y agarrando con la mano la pierna estirada o sujetando el pie de la pierna flexionada.
El brazo que cruza por encima de la pierna debe permanecer estirado.
Gire lentamente el tronco, los hombros y la cabeza hacia el lado de la pierna flexionada.
El otro brazo permanece estirado detrás del cuerpo y la palma de la mano en el suelo.
Regule la respiración.
Mantenga la postura el tiempo indicado, deshágala con lentitud y efectúela hacia el otro lado.
CONCENTRACIÓN Durante el mantenimiento de la postura puede dirigir la atención mental a la espalda o a la respiración.
TIEMPO Un minuto por cada lado. Esta postura se puede realizar dos veces.
EFECTOS
Ensancha la caja torácica y la beneficia en general.
Fortalece los músculos dorsales y pectorales.
Estimula y regula el funcionamiento de la glándula tiroides.
Estira y tonifica todos los músculos de la cara superior de los músculos.
Favorece el aparato urogenital.
Ejerce un beneficioso masaje en la región lumbar mejorando el funcionamiento de las glándulas suprarrenales y de los riñones.
Desbloquea, evita crispaciones y relaja.
Perfecciona el sistema nervioso.
Equilibra la columna vertebral.
Previene contra la escoliosis, la psicastenia, el asma y el estrés.
TÉCNICA
Siéntese en el suelo con las piernas juntas, estiradas y con la columna erguida.
Flexione la pierna izquierda, aproximando el muslo al abdomen y pásela por encima de la derecha.
Coloque el pie izquierdo junto a la cara externa del muslo derecho tan arriba como pueda. El pie debe permanecer paralelo al muslo, con la planta en el suelo.
Pase el brazo contrario a la pierna flexionada por encima de dicha pierna, presionando el muslo contra el estómago y agarrando con la mano la pierna estirada o sujetando el pie de la pierna flexionada.
El brazo que cruza por encima de la pierna debe permanecer estirado.
Gire lentamente el tronco, los hombros y la cabeza hacia el lado de la pierna flexionada.
El otro brazo permanece estirado detrás del cuerpo y la palma de la mano en el suelo.
Regule la respiración.
Mantenga la postura el tiempo indicado, deshágala con lentitud y efectúela hacia el otro lado.
CONCENTRACIÓN Durante el mantenimiento de la postura puede dirigir la atención mental a la espalda o a la respiración.
TIEMPO Un minuto por cada lado. Esta postura se puede realizar dos veces.
EFECTOS
Ensancha la caja torácica y la beneficia en general.
Fortalece los músculos dorsales y pectorales.
Estimula y regula el funcionamiento de la glándula tiroides.
Estira y tonifica todos los músculos de la cara superior de los músculos.
Favorece el aparato urogenital.
Ejerce un beneficioso masaje en la región lumbar mejorando el funcionamiento de las glándulas suprarrenales y de los riñones.
Desbloquea, evita crispaciones y relaja.
Perfecciona el sistema nervioso.
Equilibra la columna vertebral.
Previene contra la escoliosis, la psicastenia, el asma y el estrés.
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