
2. POSTURA DE ACCIÓN ABDOMINAL
TÉCNICA
Siéntese en el suelo con las piernas juntas, estiradas y con la columna erguida.
Incline el tronco hacia atrás y apoye los antebrazos firmemente en el suelo.
Eleve las piernas manteniéndolas juntas y estiradas.
Eleve el tronco estirando los brazos, de manera que el cuerpo forme una uve y queden en línea recta los ojos y las rodillas.
Regule la respiración.
Mantenga la postura el tiempo indicado, deshágala con lentitud y relájese.
CONCENTRACIÓN Durante el mantenimiento de la postura puede dirigir la atención mental al abdomen o a la respiración.
TIEMPO Treinta segundos. Esta postura se puede realizar dos o tres veces
EFECTOS
Mejora el riego sanguíneo y por tanto el sistema circulatorio.
Aumenta la capacidad de resistencia del cuerpo.
Estimula las glándulas suprarrenales.
Ayuda a combatir la adiposidad abdominal.
Fortalece la cara alta de los muslos.
Tonifica el hueso sacro y la región pélvica.
TÉCNICA
Siéntese en el suelo con las piernas juntas, estiradas y con la columna erguida.
Incline el tronco hacia atrás y apoye los antebrazos firmemente en el suelo.
Eleve las piernas manteniéndolas juntas y estiradas.
Eleve el tronco estirando los brazos, de manera que el cuerpo forme una uve y queden en línea recta los ojos y las rodillas.
Regule la respiración.
Mantenga la postura el tiempo indicado, deshágala con lentitud y relájese.
CONCENTRACIÓN Durante el mantenimiento de la postura puede dirigir la atención mental al abdomen o a la respiración.
TIEMPO Treinta segundos. Esta postura se puede realizar dos o tres veces
EFECTOS
Mejora el riego sanguíneo y por tanto el sistema circulatorio.
Aumenta la capacidad de resistencia del cuerpo.
Estimula las glándulas suprarrenales.
Ayuda a combatir la adiposidad abdominal.
Fortalece la cara alta de los muslos.
Tonifica el hueso sacro y la región pélvica.
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